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Nothing personal { Gwen R. Novàk } [PRIVADO]

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Nothing personal { Gwen R. Novàk } [PRIVADO]

Mensaje por Invitado el Jue Mar 07, 2013 7:07 pm



Nothing personal
Calles y callejones - 11:30pm - Gwen R. Novàk

Christopher se encontraba rondando por las calles del pueblo, era ya algo tarde, serían aproximadamente las once y media, y al ser pleno invierno el clima era bastante frío. A medida que caminaba entre aquellas veredas sentía como el viento helado se colaba entre su abrigo, helando su cuerpo hasta las mismas entrañas. No importaba cuanto abrigo llevara, ni que tan refugiadas estuvieran sus manos dentro del mismo, el frío siempre lo alcanzaba, ¿sería aquello parte del castigo que enfrentaba, una tortura constante?, sinceramente no lo sabía.

Sobre su hombro cargaba una especie de mochila, en la misma llevaba unos trapos, sus herramientas y algunas otras cosas, como estaba volviendo de hacer un trabajo, debía cargar con los mismos, lo que todo mecánico haría. Movía de vez en cuando las manos dentro de los bolsillos, buscando que las mismas se calentaran, en cierto momento pudo sentir un papel dentro de uno de estos, estaba hecho una bola, instintivamente quiso sacar su mano de su refugio para ver de qué se trataba, pero su mente lo recordó al instante, sus pensamientos comenzaron a divagar de repente.

Aquel maldito pueblo era una prisión, peor que una prisión, pues en una cárcel, por lo menos nadie era usado en un retorcido experimento raro. Debía salir de allí, ya no aguantaba los castigos, los maltratos, las miradas frías provenientes de la mayoría de las personas. Aquel muchacho no se sentía culpable de nada, de hecho sabía que no pertenecía a aquel lugar, no debía de estar allí, pero así eran las cosas, de momento por lo menos.

Desvió la mirada al cruzarse con una chica por la calle, la misma caminaba varios metros delante de él, a pesar de que llevaba un gorro y una bufanda, pudo observar su rubio cabello, algo que le llamo mucho la atención, las chicas con tales rasgos le atraían mucho, por lo que le era imposible no centrar su atención en ella. Los pasos de los dos retumbaban en las calles, las mismas al estar hechas de piedra, lograban que un eco fuera de lo normal invadiera el ambiente.

Volvió a concentrarse en sus pensamientos, sintiendo igualmente los pasos de aquella chica delante de él, varias cuadras más. Hasta que en cierto momento pudo percibir como los ecos se multiplicaban por sí solos, algunas voces se oían a lo lejos, pero quienes las emitían estaban fuera de su rango de visión. Tampoco le prestó gran atención a lo mismo, por lo menos hasta que vio como dos figuras salían de entre un callejón, eran dos hombres, los mismos eran relativamente jóvenes, y seguían a la chica con la mirada, de una manera bastante furtiva.

Aquello le llamo un poco la atención, los hombres comenzaron a caminar detrás de ella, bastante cerca para decir la verdad, su mente comenzó a trabajar, pues sus rostros le parecían extrañamente familiares. Una cuadra más adelante su cerebro dio con el dato que buscaba, aquellos dos hombres le eran conocidos porque los mismos se dedicaban a algo muy especial, ambos dos eran exiliados al igual que él, pero no se destacaban por aquello, sino por el hecho de ser unos granujas, mal vivientes, ladrones, llámenle como quieran.

Los dos hombres hicieron contacto con la chica, la tomaron por la fuerza y taparon su boca, haciéndola caminar por medio de bruscos movimientos, hacia adentro de uno de los callejones laterales, aquello pasaba muy rápido, todo ante sus ojos. Instintivamente no lo pensó, y se acerco hacia donde habían entrado los mismos, no podía dejar que aquellos granujas se aprovecharan de la chica.

No era nada personal, pues no tenía nada contra aquellos dos, ni siquiera los conocía. ¿O tal vez si era personal?, posiblemente de una forma inconsciente si lo fuera, pues gente como esos dos habían hecho de su vida un infierno, habían matado a su padre, y torturado a su familia por años, mierda sí que era personal, no sabía exactamente que iba a hacer, pero no iba a dejar que aquellas ratas se salieran con la suya.



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Re: Nothing personal { Gwen R. Novàk } [PRIVADO]

Mensaje por Invitado el Vie Mar 08, 2013 11:32 pm



Nothing personal
Calles y callejones - 11:30pm - Christopher

Era costumbre de la chica Novàk pasar por la iglesia del pueblo a dejar cualquier tipo de ayuda para el templo o para cualquiera en Harlem que lo necesitara. Era una vieja costumbre que su padre tenía y que ahora ella era quien la estaba adoptando para continuar el legado del Doctor Novàk que cada día estaba más ocupado trabajando en su oficina en casa y en su pequeño laboratorio que tenía en esta. Gwen odiaba que su padre trabajara en casa, pero no le quedaba más que aceptarlo porque sabía que de alguna u otra manera lo que hacía su padre ayudaría a los demás en el futuro.

Alma buena, pura y caritativa. Así era Gwendolyn, orgullosa de como la habían criado muy cercana a la iglesia y a Dios. Nunca conoció el egoísmo ni los malos tratos, no conocía ni entendía nada de eso aunque lo tuviera al frente. Aunque algunos no lo creyeran y pensarán que era solo una careta de la rubia, su inocencia era tan real como el aire que respiraba y el suelo que pisaba a diario.

Paso aquella tarde en el hospital luego de pasar por la iglesia y confesarse, no tenía pecado por el que arrepentirse así que solo lo hacía de costumbre. Se dedico a ver a los pacientes de su padre, aquellos a los que siempre ayudaba pero que había olvidado durante unos días por un motivo que tenía nombre y apellido y que le hacía sonreír cada vez que recordaba su rostro insistente y curioso. Trabajo junto a las enfermeras poniendo algunas inyecciones a los niños pequeños y luego se fue a leerle un cuento a un pequeño que no podía dormir hace varios días. Se quedó junto a él hasta que dormía profundamente.

Se despidió del personal del hospital y salió a las calles de Harlem que estaban iluminadas por los faroles, la luna era apenas visible por los nubarrones que cubrían el cielo nocturno del pueblo. Subió el cuello del abrigo y acomodo su bufanda y gorro impidiendo que el frío llegara hasta aquellas partes. Sabía que había más personas andando por ahí cerca de ella, pero no le importaba mucho porque no era la primera vez que caminaba sola por la calle a esas horas.

Caminaba a paso calmado con una sonrisa en su rostro y las manos en sus bolsillos hasta que un "¡Hey!" ronco y desconocido hizo que su corazón se detuviera por un momento sin prestar mucha atención. Siguió caminando acelerando un poco el paso cuando sintió que alguien que se le acercaba por detrás y la agarraba completamente desprevenida.

Intentó dar un grito, pero una mano masculina la mantenía callada y por más que se moviera e intentara golpear a esos hombres con los pies le era imposible porque la tenían completamente inmovilizada y estaba comenzando a entrar en pánico.

Jamás hubiese imaginado que una situación como esa le ocurriera a ella. En Harlem nunca había ocurrido algo así, o al menos no que ella supiera, y ahora era víctima de dos desconocidos que tenían un arma contra su espalda con la amenaza de que si no hacía todo lo que ellos decían lo más probable era que ni su queridisimo Dios la reconociera con lo que tenían pensado hacerle. ¿Cómo había llegado hasta ahí?, pues ni ella misma podía explicárselo bien porque todo había pasado tan rápido y la pequeña felicidad que tenía momentos antes del ataque le había sido arrebatada de forma tan abrupta que en ese instante se encontraba temblando de miedo y con los ojos empapados en lagrimas, sentía las piernas débiles y los peores pensamientos se le vinieron a la cabeza.

Rogó a Dios con los ojos cerrados que nada malo le ocurriera, pero era un poco tarde para plegarias cuando uno de los hombres la tomo fuerte del brazo acercándola a él sin entender bien las palabras que decía, pero sí podía sentir un asqueroso aroma a alcohol que le revolvía el estomago. Le hablo cerca del oído y apretó los ojos con fuerza provocando la ira del sujeto a quien no le prestaba nada de atención, la soltó dándole un par de empujones haciendo que la rubia cayera al suelo asustada con el otro hombre apuntándole directo a la cabeza. -Eres una putita difícil, ¿eh?. Sabes muy bien lo que quiero de ti preciosa- el tipo desarmado la observó con una expresión con la cual Gwen supo que lo peor ni siquiera había empezado. -Por favor. Por favor se lo suplico por Dios, déjeme ir. Juro que no los delataré- suplico apenas en un susurro con el miedo latente en sus palabras y lágrimas corriendo por sus mejillas ahora pálidas. Él hombre soltó una fuerte risotada y se abalanzó sobre ella provocando que la ojiazul soltara un grito ahogado en llanto y que se cubriera el rostro con su antebrazo imaginando lo peor.

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Re: Nothing personal { Gwen R. Novàk } [PRIVADO]

Mensaje por Invitado el Dom Mar 10, 2013 8:44 pm



Nothing Personal
Calles y callejones -11:30 pm - Gwen

El joven se agachó, y camino lentamente aquella cuadra detrás de los dos hombres, los cuales tenían apresados férreamente a la chica, sin intención alguna de dejarla escapar. Christopher nunca se había caracterizado por ser un hombre piadoso, mucho menos se dejaba enternecer por las demás personas. El hombre era sencillamente duro, algunas personas podrían llegar a decir que el tipo era una jodida piedra sin corazón, tal vez tendrían razón. Pero aquella situación le daba un gran asco, no puntualmente por la chica, sino por las basuras que querían hacerle eso, la gente de su calaña le repugnaba, y las ganas de matar no le faltaban gracias a eso.

Termino contra la pared de la entrada de aquel callejón, observando la violenta escena, aquellas ratas no mostraban piedad alguna con la pobre chiquilla, la cual lloraba como niña desconsolada, no era para menos. Pensó varios segundos, analizando la situación a pesar de que estaba ya hirviendo en cólera, loco como una fiera pronto para atacar sin piedad alguna a aquellas pestes.

Saco un trapo sucio, manchado con grasa de su bolsa de herramientas, haciendo una especie de paño con el mismo, se tapo parte de su rostro y ato el mismo, no podía permitirse de que aquella escoria lo reconociera, si es que vivían para ello. Busco dentro de su bolsa de herramientas, sin hacer mucho ruido, hasta que encontró un martillo, rápidamente lo saco y lo sostuvo fuerte en su mano.

Christopher entró caminado en cuclillas, intentando hacer el menor ruido posible, esperando que aquellos hombres se encontraran demasiado ocupados con la chica como para que lo escucharan, si lograba tomarlos por sorpresa no tendrían posibilidad alguna de defenderse, la cosa terminaría muy rápido.

Cuando se encontró a poca distancia del primero, el cual la tenia agarrada, se puso de pie, levantando el martillo, dándole un fuerte golpe en la cabeza. Lo tomo rápidamente por los hombros, volviendo a darle dos golpes más en la misma, implementando una fuerza bestial. Se pudo sentir como el cráneo del tipo crujía, acto seguido el muchacho dejo caer su cuerpo en el suelo como si de un saco de basura se tratara, mirando fijo a su próximo oponente.
¿Te gusta divertirte con una chica indefensa pedazo de basura?.-pregunto serio Christopher, caminando decidido hacia el otro hombre, levantando el martillo cubierto de sangre, pronto para atacar de nuevo. Aquel hombre lo tomo por sorpresa, dándole un golpe en su hígado, forcejeando para sacarle el martillo. Muchas chances no tuvo, pues Chris al ser un hombre grande y corpulento lo superó en fuerza sin muchas dificultades, una vez hecho esto, arremetió contra su cuerpo, golpeando el mismo repetidas veces con el martillo.-Toma esto escoria, a ver si piensas de nuevo antes de hacer algo asi!.-sentencia casi a los gritos pateando el cuerpo del hombre, que yacía tendido en el suelo muy herido, pero todavía vivo.

Acto seguido gira su cuerpo, sintiendo como su corazón late rápido, buscando la mirada de la chica.-cálmate, no grites y sígueme rápido, hay que salir de aquí.-dice caminado rápido por el callejón, simplemente esperando que no hubiera más testigos. Apuro el paso sacando un trapo de su bolsa y envolviendo el martillo en este, arrojándolo sobre un muro cuando doblaban la esquina.


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Re: Nothing personal { Gwen R. Novàk } [PRIVADO]

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