Invierno


01

Abril

2013
Últimos temas
» ✝ Dementium: Welcome to Ibernbur Island {Normal}{+18}
Lun Jun 17, 2013 8:17 am por Invitado

» The End of Our Days [Afiliacion Elite]
Lun Jun 17, 2013 3:02 am por Invitado

» Skipping Stone - Afiliación Élite Confirmada
Miér Mayo 29, 2013 1:41 pm por Invitado

» We Came to Smash - Elite
Vie Mayo 17, 2013 12:24 pm por Invitado

» Rendez-vous; Héd
Jue Mayo 16, 2013 6:04 pm por Irene Brauner

» •• Dirty Passion +18 {ÉLITE} Cambio de botón.
Mar Mayo 14, 2013 6:22 pm por Invitado

» No hay estrellas en este cielo [ Lodewijk ]
Dom Mayo 12, 2013 10:14 pm por Lodewijk T. van Otterloo

» The Balance [Normal]
Vie Mayo 10, 2013 10:21 am por Invitado

» Enjoy the Silence 4.0 {+18 || Terror || Un año Online }{Élite}
Lun Mayo 06, 2013 8:14 am por Invitado

Burn In Hell RPGPhotobucketMementoGossip Girl RPGDirty Passionthe game is onFatal Beauty Hogwarts ReductoCruel Intentions

Howl [Geneva R.]

Ir abajo

Howl [Geneva R.]

Mensaje por Invitado el Jue Mar 28, 2013 7:50 pm

Habían pasado quince días desde que Lucien aceptó que no podría irse de ahí, pero al mismo tiempo en su mente buscaba la manera de largarse. Necesitaba hablar con Romina, decirle que la entendía y que deseaba que estuvieran juntos. Después de todo era su madre y necesitaba estar con ella. Ni siquiera sabía qué pensaría su familia de que había desaparecido después de aquella discusión tan fuerte que tuvo con Margaret, esa maldita bruja se merecía el infierno.

Mientras se vestía pensaba que su abuela no merecía ni seguir viva. Las cosas que había hecho eran los peores pecados que el ser humano podía cometer, arrebató a un recién nacido de los brazos de su madre, lo condenó al rechazó constante de Marcia durante casi toda su vida, todo lo sucedido era obra de ese demonio porque si Lucien pensó cuando era pequeño que Margaret era el mismísimo Satanás, ahora lo confirmaba. Terminó de ponerse la ropa, fue hacia la cocina y se preparó algo de comer, era su primer día de trabajo y tenía que empezarlo con el pie derecho, quizás no lo dejaban salir por el trato que había hecho con el tipo del último bar que pisó. Pero tampoco tenían derecho de privarlo de su libertad, no era justo y no lo permitiría, pero tenía que ser muy inteligente. Más que cualquiera. No confiaría en nadie.

Cuando salió de su casa la cerró con doble llave y miró a su alrededor; las vecinas lo miraban de los pies a la cabeza y él evitó mirarlas. A veces sentía que quería mandar a todos al diablo, que dejaran de verlo, no era un maldito monstruo, era nuevo en el pueblo y nada más. Azotó la reja y caminó en dirección a la cantina donde trabajaría como barman y entre turnos lo dejarían cantar. Sabía que no se haría famoso ahí, pero al menos se relajaría haciendo algo que de verdad le gustaba.

Mientras caminaba se encontró con varias personas que lo saludaron de maneras muy distintas. Primero un par de chicas que hablaban en el porche de su casa. Lo miraron coquetas y sonrieron, él no pudo evitar reírse, nunca se había sentido tan asediado como ahora y era gracioso. ¿Qué habría pasado de llegar a ser cura? Rió por eso también y siguió su camino. Luego una pareja lo miró con desprecio y él sonrió. Era absurdo que la gente juzgara así como así, sin dar oportunidad de nada. Esperaba que sus jefes no fuesen así.

Fue así como finalmente llegó hasta la cantina, afuera habían algunos borrachos, una que otra chica de reputación dudosa. Al entrar era casi lo mismo, mujeres, hombres, música alta. Fue hasta la barra y buscó a algún encargado, pero no había nadie.

Miró a su alrededor y cuando volvió a girarse para ver si ya había alguien se encontró con los ojos verdes y enormes de una bella pelirroja, lo miraba expectante.

-Soy Lucien, el nuevo barman, ¿eres hija de los dueños? –preguntó con amabilidad, pero sin dejar su tono citadino y bien marcado. Y también con la sonrisa que lo caracterizaba.

avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Howl [Geneva R.]

Mensaje por Invitado el Jue Mar 28, 2013 10:07 pm

Geneva ya se había acostumbrado al ambiente que tomaba la cantina a esas horas: a partir de las once de la noche comenzaban a vender más, pero también las personas ya se ponían más habladoras, les costaba leer los precios, tardaban en ordenar algo, volcaban los vasos y el olor a alcohol se hacía más presente. La primera noche que había tenido que pasar ahí pensó que no duraría mucho, pero con el tiempo fue acostumbrándose, hasta le parecían graciosas muchas de las situaciones que se daban ahí.

No había dormido bien y desde que llegó no había dejado de mirar el reloj para contar las horas. Aún faltaban tres horas más... tres horas más de su vida ahí dentro cuando podía estar en cualquier otro lado. Ella sabía que podía renunciar cuando quisiera, pero ¿de qué otra cosa podía trabajar? la mayoría de los anuncios te decían que si no habías terminado la preparatoria no servirías para nada más y eso era bastante desalentador.

Miró hacia la puerta y vio entrar por primera vez en el día un rostro nuevo. Mantuvo su mirada sobre él pero gracias a su torpeza su mano golpeó la botella de vodka y derramó el líquido por toda la mesa.

-¡Demonios! -susurró maldiciendo mientras apartaba la vista del hombre. Buscó un trapo y comenzó a secar el desastre, había quedado menos de la mitad de la botella, no alcanzaría para terminar la noche.

No había terminado de secar aún cuando tuvo al extraño frente a ella, parecía algo desconcertado, o tal vez estaba buscando a alguien más por como miró a su alrededor. Para sorpresa de la chica él le devolvió la mirada, era de esas situaciones cuando te sientes avergonzada por haber sido descubierta por la persona a la cual estabas mirando con demasiada obviedad.

Rió despacio por su pregunta y dejó sus manos sobre el trapo empapado en alcohol.

-¿Hija de los dueños? ni siquiera se si tienen hijos, apostaría más por el no -dijo y antes de caer en la cuenta de lo que le había dicho después de su nombre, terminó de secar la mesa-. ¿El nuevo barman? -preguntó encontrando la excusa perfecta para mirarlo de arriba hacia abajo-. Lo lamento pero nadie me ha dicho nada sobre alguien nuevo, ¿estas seguro de que te dieron el empleo? -agregó con seguridad mintiendo un poco sólo para divertirse, porque cuando se divertía el tiempo pasaba más rápido. Lo miró con una mezcla de preocupación y compasión.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Howl [Geneva R.]

Mensaje por Invitado el Jue Mar 28, 2013 10:31 pm

Las cejas de Lucien hicieron un juego rápido y la observaron, no creía que la mujer con la que había hablado le hubiese hecho una broma. No era idiota y estaba necesitada, al menos eso le pareció cuando la conoció en el hospital. El muchacho de ojos celestes la miró y negó con la cabeza a medida que una sonrisa se dibujaba en sus labios.

- Creo que no te tomaron en cuenta, espero que no vayan a correrte –sabía que la chica quizás tenía miedo de perder su empleo, pero a veces Lucien podía ser un poco amargo y más con el tipo de bromas que le gustaba jugar. Asintió cuando la joven le preguntó si de verdad le habían dado el empleo y después tomó la guitarra que había puesto en el piso antes de sentarse. Quizás no le dijeron nada sobre un barman, pero probablemente le habían comentado de un músico que tocaría ahí después de la hora feliz.

- Tal vez te dijeron que vendría un trovador o no sé cómo le digan a los cantantes de bares en estos pueblos, pero bueno, de eso me encargaré, probablemente tendrás que entrenarme antes de que te echen a la calle, aprendo rápido, pero si quieres puedo prolongar mi aprendizaje –le guiñó un ojo y después se arrepintió de lo que había dicho, no quería ser descortés y menos con una chica que no le hizo nada hasta el momento.

Un ebrio se acercó a la barra y miró a la chica, le dijo un piropo tonto y después quiso acercarse mucho más a ella subiéndose a la barra. Lucien lo miró y sintió repugnancia, a veces se preguntaba si su padre biológico seria alguien así y por eso los había abandonado a él y Romina, se preguntaba muchas cosas y cuando lo hacía la sangre le hervía. Miró al tipo y lo puso en el banco de un jalón. Ni siquiera hizo caso a los reclamos del borracho. Solo se giró y habló de nuevo con la muchacha.

- Aunque también podría este ser mi empleo, solo me dijeron que me presentara esta noche con todo listo y para trabajar. Puedo esperar a los dueños o ayudarte. –la mirada de Lucien cambió cuando la miró de cerca, era bonita, muy bonita, pero también había una sombra que cubría el brillo inexistente de su mirada. Levantó la ceja izquierda un par de veces aguardando la respuesta de la joven y volvió a mirar a su alrededor. El ambiente era deprimente, aquella cantina no era parecido a los pocos bares que había frecuentado en la ciudad. Nada era parecido a su antigua vida, una idea horrenda atravesó por su mente. ¿Habría sido mejor seguir con los lujos y vivir bajo la sotana que le comería la piel poco a poco, o era esa miseria el camino real a la felicidad?
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Howl [Geneva R.]

Mensaje por Invitado el Jue Mar 28, 2013 11:37 pm

La pelirroja se sintió abrumada por la respuesta y reacción del muchacho, esperaba que se deprima, llore o se queje por no haber obtenido el empleo. Su sonrisa se borró por unos segundos, a veces tenía esos días en los que le gustaba molestar pero no ser molestada. Se limpió las manos y se quedó mirando los ojos del desconocido, nunca había visto un color como ese, fue en ese momento cuando sus labios volvieron a curvarse en una sonrisa.

-No te preocupes, no me correrán, pero gracias por tu profunda preocupación -estaba segura de que no lo habían llamado para que tome su lugar, ¿o estaba equivocada? Geneva dudó por unos segundos sobre aquello, pero alejó esos pensamientos de su mente en el momento en que vio la guitarra que cargaba el chico. Nunca habían venido músicos a tocar dentro del lugar, no sabía cuál sería la reacción de las personas, algunos sólo querían beber y estar solos con sus pensamientos, pero sonaba interesante la propuesta de tener música en vivo de fondo.

La chica se hizo hacia atrás con una mueca en su rostro cuando un hombre ebrio quiso por poco saltarse la barra para hablarle, pero luego no pudo evitar soltar una risa, llevándose una mano hasta sus labios, intentando ocultar aquél sonido. La forma en que el desconocido lo había puesto en su lugar había sido demasiado graciosa.

-¿Cómo me habías dicho? ¿Lucien? -preguntó aunque recordaba perfectamente su nombre, apoyó sus codos sobre la barra y se acercó más a él-. El puesto de héroes aún permanece cerrado, pero podemos hacerte un lugar y darte lo que has venido a buscar, aunque lamento decirte que nunca obtendrás el título de empleado del mes, ese honor me corresponde a mi. Y además, tengo el derecho de "antigüedad", harás lo que yo ordene... podría decirse que soy tu jefa cuando los jefes no están, y tú eres como un niño que a penas comienza a caminar, servirles a los ebrios del pueblo no es ninguna broma -dijo estirando su dedo índice mientras lo miraba con seriedad, aunque detrás de esa frase y ese gesto había humor escondido.

Se giró un momento y tomó una servilleta, la puso sobre la barra delante del chico y señaló con su dedo una esquina.

-Necesitamos que firmes esto, sólo para asegurarnos de que no nos demandarás si alguno vomita sobre tus zapatos y luego de eso podrás pasar del otro lado de la barra... también debes dejar tu número y dirección, sólo por si acaso, tú sabes -Geneva no era ciega, mucho menos tonta, y cuando se trataba de pedir números de teléfonos de muchachos atractivos como él, no andaba con vueltas ni tampoco preguntaba, simplemente los tomaba.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Howl [Geneva R.]

Mensaje por Invitado el Vie Mar 29, 2013 2:16 pm

La joven desconocida le pareció muy simpática a Lucien. Era raro que una persona le agradara a primera vista y menos una chica; no es que fuera machista, pero por lo regular todas quedaban como huecas y como que solo querían coquetear con él y el joven de ojos celestes pudo darse cuenta que la pelirroja era distinta a las demás. Eso fue lo que más le agradó, no lo miró embobada sino que lo miró con simpatía y amabilidad. Y además le demostraba que era amable como pocos en el pueblo.

-Sí, mi nombre es Lucien Naveed, y qué bueno que el puesto de héroe aun no está disponible, la verdad es que eso de golpear a la gente no va conmigo, ya sabes, hay maneras más civilizadas de controlar un borracho. –con la mano en la barbilla, Lucien miró nuevamente a su alrededor y sonrió. – ¿Sabes qué me parece increíble? La cantidad de borrachos que hay en este pueblo donde se supone que uno debe ser devoto al señor y respetarlo. -Por las clases de teología y religión y su educación misma, Lucien sabía muchísimo de los sacramentos, estuvo a punto de ser un cura, pero no quería mencionarlo ahí, no quería que nadie supiera quién pudo ser.

Miró a la muchacha y se rió con ella, realmente le agradaba. Era la primera que le sonreía con sinceridad y sin ningún afán de burlarse o alguna oscura intención.

-Te seguiré como un niño a su madre aunque no creo que tú podrías ser mi madre, te ves demasiado joven, ni siquiera pareces tener la edad suficiente para estar trabajando en un lugar como este.

Las cejas del joven Naveed hicieron ese movimiento que tanto le gustaba. Tomó la servilleta y después la mano de Geneva, su piel era suave y delicada, toda ella parecía serlo. Le sonrió y luego hizo una mueca con su boca.

-No tengo problema con los borrachos, pero creo que necesitaré una pluma para poder firmar y además darte mi número, espero que no tengas problemas para comunicarte a mi celular porque a veces falla, al menos no puedo hacer llamadas a mi casa, pero por alguna extraña razón las que me han hecho aquí sí entran.

Ni siquiera sabía por qué daba más explicaciones si ella no se las estaba pidiendo, pero tenía que dejar eso bien claro, no quería tener problemas con los dueños.

Esperó a que la chica le diera un bolígrafo y mientras tanto miró sus zapatos, eran de gamuza y no pudo evitar reírse, ella lo había visto de arriba hacia abajo cuando se enfrentaron. Él sabía que no parecía un pueblerino y que su ropa no se veía de mala calidad. Por lo que entendió el chiste a la perfección.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Howl [Geneva R.]

Mensaje por Invitado el Lun Abr 01, 2013 6:31 pm

Geneva intentaba tomar la situación como algo que ocurría todos los días, como algo normal, pero no podía evitar sentir entusiasmo y curiosidad por el nuevo integrante del equipo, además no iba a ser un ebrio más que se perdería por los oscuros rincones de la cantina, sino que estaría sobrío y ya no se aburriría tanto, tendría alguien con quien conversar.

Lo miró enarcando una ceja, conteniendo una risa cuando escuchó lo que dijo sobre el pueblo.

-Bueno, aquí hay muchas cosas por descubrir, supongo que no llevas mucho tiempo en el pueblo, pero tampoco hace falta llevar tiempo en determinado lugar para saber que -Geneva se acercó mucho a su rostro y comenzó a susurrarle- primero, no todos creemos en "el señor", segundo, hay creyentes que también encuentran un pequeño apoyo en el alcohol, como una especie de segundo dios, o como quieras llamarlo. No te dejes llevar sólo por lo poco que has visto, también estamos los que tienen otra visión del mundo.

A la chica le pareció un tanto tierno que piense que todos en el pueblo eran creyentes, y aunque eso demostraba que él también lo era, se preguntó cuán difícil sería corromper su pequeña burbuja. Pero también se preguntó cuánto duraría en el puesto si ya había visto las grietas del pueblo que la cantina escondía.

Se separó y buscó en los bolsillos de sus pantalones: vacíos. Los bolsillos de su saco: vacíos. Fue hasta su bolsa y sólo encontró un lápiz delineador, caminó de nuevo hasta Lucien y se lo entregó.

-Es todo lo que puedo ofrecerte -le dijo con culpa fingida para que el momento se torne más cómico de lo que ya parecía-. Y tengo la edad perfecta para estar aquí, lo que me pregunto ahora es si tú tendrás idea del lugar en donde te has metido y cuánto llegarás a durar... tal vez una semana -la pelirroja se puso la mano sobre la barbilla y lo miró entrecerrando los ojos-, sí, creo que una semana es lo máximo que te doy. Lo cual sería una lástima porque con tu perfecto rostro podríamos tener más audiencia femenina.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Howl [Geneva R.]

Mensaje por Invitado el Lun Abr 01, 2013 7:40 pm

Lucien no estaba acostumbrado a los coqueteos, por lo regular nunca se detenía a escucharlo, las mujeres le dedicaban sonrisas y hasta guiños, pero la muchacha que tenía enfrente le estaba hablando de manera directa, no se creía el gran galán, pero sabía que le atraía a muchas jóvenes, y a él no le disgustaba eso. Aunque ahora su cabeza estaba muy confundida, en lo único que pensaba era poder comunicarse con Romina, decirle que no sentía rencor contra ella, quería disculparse también, aunque en realidad él no tenía que disculparse con nadie porque no había nada que Lucien hubiera podido hacer para impedir tal atrocidad siendo un bebe.

La mente del muchacho se puso en blanco un momento y después la miró, tan idiota se veía que no le daba ni una semana. Negó con la cabeza mientras tomaba el instrumento de maquillaje de la muchacha y anotaba sus datos; su caligrafía era demasiado elegante para ser un varón, le habían enseñado a escribir con pulcritud y así lo haría hasta el último día de su vida. Dejó el número de teléfono y después miró con atención a la joven. Se acercó tanto como pudo a ella e hizo una mueca de desagrado.

-He convivido con gente más desagradable que una veintena de ebrios, no creas que mis zapatos de marca o mi camisa de lana son una excusa para no saber lidiar con gente así. Las sábanas de seda egipcia no compran la felicidad.

Pensó en Margaret Gallagher cuando dijo aquello, esa maldita bruja lo había hecho sentir como un miserable bastardo, aun cuando le dio unos padres buenos, porque Marcia no era mala, pero entendía sus razones para apartarlo así, nunca lo sintió suyo, la mujer tendría sus culpas, muchas veces se preguntó por qué Romina despreciaba tanto a Marcia, por qué no la bajaba de estúpida.

-Lo único malo de que vinieran más mujeres sería que no podrías admirarme tanto, ¿conoces ese dicho de al cliente lo que pida? Tendríamos serios problemas y no me gustaría que te echen por alguna escena de celos. Pero ahora entiendo por qué hay tantos hombres por aquí siempre, incluso los que no beben ni una gota de alcohol.
Hasta el momento Lucien no había respondido a su pregunta de cuánto tiempo llevaba en el pueblo, porque aunque la joven no lo dijo directamente él sabía que ella quería tener más información que nadie ahí.

-Tengo unos veinte días aquí, pero estuve en el hospital quince, los demás he estado encerrado en mi casa. Y me alegra que no todos crean en el señor porque vengo hastiado de eso. Pero a todo esto –dijo mientras arrastraba la servilleta y el delineador por la barra-¿cómo te llamas?

avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Howl [Geneva R.]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.